PROPIEDADES DEL ESPÁRRAGO

Los espárragos son los tallos y brotes
tiernos, llamados turiones, de la
esparraguera (Asparagus officinalis), planta
de la familia de las Liliáceas.
La esparraguera es una planta perenne,
propia de las costas del Mediterráneo, que
se adapta bien a zonas templadas y
tropicales.
En general, se distinguen tres tipos de
espárragos: el espárrago verde, más pequeño
y delgado, que crece en estado salvaje y
cuya temporada es muy corta; el espárrago
blanco, más grande y grueso, que se cultiva
y es destinado al procesamiento (enlatado,
congelado, deshidratado, encurtido) y el
espárrago morado, muy apreciado en
Italia.
Originario de
Oriente
Consumidos desde la antigüedad, los
espárragos son originarios de Mesopotamia,
desde donde se extendieron hasta llegar a
Egipto, Grecia e Italia. En España, fueron
los árabes quienes lo introdujeron en el
siglo XIII.
Existen diferentes libros de gastronomía de
Al-Andalus en los que se habla de las
excelencias culinarias de los espárragos
trigueros presentándolos como un exquisito
manjar. Las actuales variedades parece ser
que tienen su procedencia en selecciones
llevadas a cabo en Holanda en el siglo XVIII.
Actualmente los principales países
productores de espárragos a nivel mundial
son China, Perú, Estados Unidos, Japón y
México. En Europa, destacan como principales
productores España, Alemania, Grecia,
Francia e Italia que aportan entre todos una
producción equivalente a la producida en
China, principal productor mundial.
En España, los espárragos más apreciados por
el consumidor son los de Navarra, Granada,
Aranjuez, La Rioja, Madrid y Toledo. Existen
dos denominaciones de origen, el Espárrago
de Navarra y el Espárrago de Huétor-Tajar
(Granada).
El espárrago de Navarra se obtiene a partir
de turiones o tallos carnosos blancos,
morados o verdes de las variedades
Argenteuil, Desto, Ciprés, Juno, Dariana,
Grolim, Steline y Thielim. La zona de
producción del espárrago de Navarra
comprende las comunidades de Aragón, La
Rioja y Navarra.
El espárrago de Huétor-Tajar (Granada) es
similar al espárrago triguero silvestre
habitual en las regiones mediterráneas y
procede de variedades autóctonas
seleccionadas en la zona. Sus turiones, de
color verde-morado, presentan una textura
tierna carnosa y firme, así como un delicado
sabor amargo y dulce a la vez, y un profundo
aroma, que recuerda al espárrago triguero
silvestre.
Diurético y poco
calórico
Desde un punto de vista nutritivo, el
espárrago es uno de los alimentos que menos
calorías aporta, tan sólo 17,97 kcal/100 gr.
Esto se debe a su casi total ausencia de
grasas y su bajo contenido en hidratos de
carbono.
Es rico en agua (90% aproximadamente), y
apenas contiene proteínas (2,9%), pero sí
mucha cantidad de fibra, lo que lo convierte
en el perfecto aliado de las dietas de
adelgazamiento. Asimismo, es rico en
vitaminas: C, A, tiamina (B1), riboflavina
(B2) y en minerales como potasio y calcio.
Los espárragos son ricos en purinas, por lo
que no se aconsejan a personas con niveles
elevados de ácido úrico, o gota, o con
problemas renales.
El espárrago contiene una sustancia llamada
asparragina, que forma parte de su aceite
esencial volátil y que se elimina por la
orina, y a la que se atribuye propiedades
diuréticas.
El espárrago es un buen diurético,
contribuyendo a eliminar los líquidos
retenidos por el organismo. Sin embargo, las
personas que padecen problemas renales
(nefritis) deben consumirlos de forma
moderada.
Algunos consejos
prácticos
- Los espárragos deben consumirse recién
comprados para degustarlos sin pérdida
alguna de sus características sensoriales y
nutritivas.
- Los de mayor calidad son los de tallos
tiernos, pero firmes y consistentes, con las
puntas carnosas, firmes y bien formadas.
- Hay que desechar aquellos espárragos
deteriorados que presenten manchas grises o
amarillas y cuyos tallos no crujan al
frotarlos entre sí. Los jóvenes son tiernos
hasta casi el final del tallo y permiten
partirlos con facilidad haciendo una suave
presión con los dedos.
- Si no se consumen de inmediato, se pueden
conservar en el frigorífico envueltos en un
paño húmedo durante dos días sin problemas.
- Los verdes o trigueros son más finos que
los blancos y de sabor un poco amargo, pero
son los más sabrosos. Para cocinarlos hay
que separar la parte leñosa, y a veces
rasparlos un poco y retirar las hebras. Se
introducen en una cacerola alta, con agua
hirviendo, agrupados en manojos para evitar
que se rompan. Se añade una pizca de sal, un
poco de azúcar y rodajas de limón.
De esta manera se cuecen las puntas mientras
que las yemas se hacen al vapor, al ser más
tiernas y necesitar menos cocción. Para que
no queden lacios tras la cocción, lo más
conveniente es sumergirlos inmediatamente en
un recipiente con agua fría y
después se dejan escurrir sobre un paño
limpio.
Muy versátil en la cocina
Son innumerables sus aplicaciones
culinarias: como entrante, acompañados de
cualquier salsa (mayonesa, vinagreta,
bechamel y ligeramente gratinados), como
crema, en revuelto con huevos, como
ingrediente de ensaladas, en sopas, en
mousses, como guarniciones, etc., son todo
un lujo para el paladar.
El sabor y aroma es diferente dependiendo de
la modalidad de espárragos y esto le
confiere una gran versatilidad en la cocina.
El espárrago verde tiene un sabor y aroma
más intenso y una textura más firme y
carnosa y es más nutritivo. Lo ideal para
disfrutar mejor de todas sus cualidades
gastronómicas y nutritivas es consumirlos
recién cosechados. Los espárragos verdes son
los que contienen más vitaminas.
El espárrago blanco contiene más hidratos de
carbono, presenta una cáscara dura, que
obliga a pelarlo y a cocinarlo para poder
consumirlo, por lo que se comercializa
principalmente procesado.
