PROPIEDADES DE LA LECHUGA

Nombre científico y familia:
Las lechugas forman el género Lactuca, de la
familia de las Compuestas (Compositae). La
lechuga cultivada de cogollo es Lactuca
sativa variedad capitata; la de hoja rizada,
Lactuca sativa variedad crispa; la romana,
Lactuca sativa variedad longifolia; y la de
tallo, Lactuca sativa variedad asparagina.
Producción,
temporada de cultivo y recolección:
Las lechugas son nativas de las regiones
templadas de Eurasia y América del Norte.
Actualmente se cultivan al aire libre en
zonas templadas de todo el mundo, y también
en invernaderos. Las hileras se forman a
30-40 centímetros de distancia, y se aclaran
a partir del momento en que las plantas
alcanzan 5 cm de altura. La producción
comercial se centra sobre todo en las
variedades de cogollo.
Variedades:
Las cuatro variedades hortícolas comunes son
la lechuga de cogollo, la de hoja rizada, la
romana y la de tallo. La de cogollo forma
una cabeza parecida a la de la col. La de
hoja rizada produce hojas separadas, que no
forman cogollo. La romana forma un cogollo
largo y erguido. Y la de tallo tiene un
tallo grueso comestible y hojas de sabor
desagradable.
Etiquetado:
Pueden adquirirse envasadas o a granel. En
las cajas o etiquetas debe figurar:
denominación del producto y variedad (ej.
Lechuga Batavia...)
origen (lugar de cultivo)
categoría: extra (color rojo); 1ª (verde);
2ª (amarillo) y 3ª (blanco). La categoría
viene determinada, entre otros aspectos por
el tamaño, el porcentaje de imperfecciones,
los cambios en el color...
Valor nutritivo:
La lechuga es un alimento que aporta muy
pocas calorías, alto porcentaje
de agua (90-95%), vitaminas (folato,
provitamina A o beta-caroteno y cantidades
apreciables de vitamina C -estas dos últimas
con acción antioxidante, relacionadas con la
prevención de enfermedades cardiovasculares
e incluso ciertos tipos de cáncer),
minerales (potasio, magnesio) y fibra
(necesaria para el buen funcionamiento
intestinal). Las hojas externas de color más
oscuro son las más nutritivas que las
blanquecinas del interior. La lechuga romana
cultivada al aire libre es la más rica en
vitaminas.
Cruda es la mejor forma de disfrutar de su
frescura, agradable sabor y valor nutritivo.
Las hojas más duras se pueden cocer como
cualquier otra verdura.
Tabla de
composición nutritiva (100 g porción
comestible crudo)
Kcal (n) Agua (mL) Hidratos de carbono (g)
Fibra (g) Potasio (mg) Magnesio (mg)
Carotenos (mg) Vit. C (mg) Folato (mcg)
14 95 1,4 1,5 240 12 59,17 12 34
Ventajas e
inconvenientes de su consumo:
Es apreciada por sus propiedades anestésicas
para ciertas neuralgias como la ciática, y
como inductora del sueño. Por ello se
recomienda tomar por la noche un buen plato
de lechuga. Además, por su contenido en
fibra, produce una gran sensación de
saciedad después de haberla comido,
aportando muy pocas calorías, por lo que
está especialmente indicada como entrante o
como guarnición en dietas para perder peso.
Criterios de
calidad en la compra:
Si la lechuga es fresca el color de sus
hojas debe ser verde intenso.
Siempre que sea posible, escogerla de
temporada ya que resulta más nutritiva,
sabrosa y barata que la que se cultiva en
invernaderos.
Al llegar a casa, es necesario liberarlas de
cualquier envoltorio para que puedan
respirar; y eliminar aquellas hojas que
estén deterioradas con el fin de evitar que
se estropee el resto.
Criterios de
conservación, manipulación e higiene:
La lechuga no necesita condiciones
especiales de conservación (basta con
guardarla en un lugar fresco, seco y
protegido de la luz), aunque se conserva
mejor y más tiempo envuelta en papel de
periódico (para que conserve la humedad) en
el verdulero del frigorífico. El oxígeno del
aire oxida parte importante de las
vitaminas. Para evitarlo, una vez preparada
para ensalada conviene rociarla con unas
gotas de zumo de limón. Igualmente, al
trocearla hay mayor superficie en contacto
con el oxígeno por lo que la oxidación de
vitaminas es mayor. Por tanto, se tratará de
partir justo en el momento que se vayan a
consumir. Conviene lavarla bien antes de
consumirla con el fin de eliminar insectos o
restos de pesticidas que pudiera contener.
